Diabetes en gatos

DIABETES EN EL GATO

La diabetes es un problema común en el gato y actualmente el primer trastorno hormonal que afecta a estos animales. Suele presentarse en gatos mayores de 8 años( 10-13 años). Afecta más a gatos obesos y por lo tanto a castrados y tiene una mayor incidencia en el birmano. Se trata de un desorden caracterizado por la presencia de una hiperglucemia (exceso de azucar en sangre) persistente.

La clasificación de los gatos diabéticos como DMID(insulinodependientes) o DMNID(no insulinodependientes), puede ser confusa. Se presenta por una alteración en el metabolismo de la glucosa por una disminución en la secre ción de insulina por parte de las células beta del páncreas, combinada con una reducción en la acción de la insulina(resistencia a la insulina). Lo cierto es que los datos clínicos indican que la forma más frecuente de diabetes en el gato es similar a la de tipo 2 de lo s seres humanos. En ambas especies la función de las células beta del páncreas es deficiente y la secreción de insulina como reacción a una sobrecarga de glucosa, es anormal. Tanto en pacientes humanos como felinos el hallazgo más frecuente es la acumulación de una sustancia llamada amieloide e n los llamados islotes pancreáticos, que es en donde se fabrica la insulina, lo que provocaría su mala func ionalidad.

Debemos tener en cuenta que un 20% de gatos, desarrolla lo que llamamos “diabetes transitoria”, por lo usual dentro de las 4-6 semanas de establecer el diagnóstico e iniciar el tratamiento. En estos gatos, la hiperglucemia, glucosuria(glucosa en orina) y signos clínicos diabéticos se resuelven y la insulinoterapia puede suspenderse. Algunos no requieren más insulina luego que se disipa el acceso inicial de diabetes mellitus clínica, mientras que otros gatos experimentan insulinodependencia permanente semanas a meses después de la resolución del estado diabético previo. Los gatos que sufren la llamada “diabetes transitoria” son al parecer animales que se encuentran en un estado diabético subclínico que se vuelve clínico cuando el páncreas es forzado por la exposición a una droga o enfermedad antagónica de la insulina concurrente, como el caso de los glucocorticoides, acetato de megestrol y pancreatitis crónica.

Los signos clínicos incluyen más apetito(polifagia), más sed(polidipsia), mayores volúmenes de orina(poliuria) y pérdida de peso, aunque no necesariamente estos todos estos síntomas deben estar presentes. Es frecuente que cuando acudís a la consulta os preocupe el hecho de tener que cambiar constantemente el sustrato de la bandeja de vuestro gato. Los signos clínicos adicionales comprenden letargia, menor interacción con la familia; falta de comportamiento de acicalado y desarrollo de un pelaje seco, deslustrado, desgreñado; y menor capacidad de salto, debilidad del tren posterior o postura plantígrada(los tarsos contactan con el suelo cuando el gato camina). Estas alteraciones de la marcha están relacionadas con una complicación frecuente en el gato diabético que es la llamada polineuropatia diabética. La complicación más grave y que puede poner en peligro la vida del gato es la cetoacidosis diabética. Otra complicación que puede originar la diabetes es la lipidosis hepática que ocasionará aumento del tamaño del hígado.
El diagnóstico de esta enfermedad se basa en la identificación de una elevación permanente de los valores de glucosa en sangre. Hablo de permanente, porque una medición única de la glucosa sanguínea en ayunas tiene un valor limitado en gatos. Existe lo que llamamos “hiperglucemia por stress”, en repuesta tanto a un stress psicológico, como a una enfermedad no relacionada con la diabetes. Muchos gatos cuando son sacados de casa, para un viaje o una visita al veterinario sufren elevaciones “fisiológicas” de glucosa, por lo que nos resulta muy complicado, sacar conclusiones de una analítica en la que la glucosa se presente elevada. La sintomatología, la determinación de fructosamina y la de glucosa en orina podrán sacarnos de dudas.
La presencia de glucosa en orina(glucosuria) ocurre cuando la concentración de glucosa en sangre excede el umbral renal para la glucosa(288 mg/dl). La glucosuria en ausencia de hiperglucemia es raro, pero puede ocurrir debido a daños en el túbulo renal, que no tienen por qué asociarse necesariamente con un fallo renal crónico. Lo cierto es que la glucosuria no se suele dar en caso de hiperglucemia por stress
En caso de duda, la determinación de fructosamina en sangre nos podrá ayudar a establecer el diagnóstico definitivo. Se trata de una molécula que se forma a gran velocidad cuando los niveles de glucosa en sangre son más altos de lo normal. Un valor de fructosamina por encima de 400 micromoles/l apoyará el diagnóstico.
El problema real es que pese a realizar muchas analíticas no podremos obtener información sobre el estado de salud de las células del páncreas encargadas de fabricar la insulina, o de la capacidad del gato para producir esta hormona, o de la magnitud y reversibilidad de la insulinorresistencia concurrente. La identificación de una concentración sérica de insulina> 15 microU/ml en un gato diabético no tratado de diagnóstico reciente, confirma la presencia de células funcionales y destrucción de páncreas parcial.
Los puntos principales a tener en cuanta en el tratamiento de un gato con diabetes son:
-Tratar los síntomas asociados frecuentemente con la diabetes.
-Evitar periodos de hipoglucemia.
-Prevenir el desarrollo de complicaciones(cetoacidosis y polineuropatía diabética).
En los gatos en los que persistan los síntomas de la diabetes o en los casos en que se produzcan complicaciones, se aconseja llevar a cabo más controles. El nivel de fructosamina en sangre puede ser útil a la hora de confirmar que la diabetes está poco controlada.
Cuando el gato no responde satisfactoriamente al tratamiento, se debe llevar a cabo un estudio de las causas. Hay múltiples razones por las cuales el tratamiento puede haber fracasado, pero es posible que el culpable sea la dosis, por lo que el primer paso a valorar es la manera en que el dueño ha dosificado la medicación. Si la dosis es la correcta, entonces habría que profundizar en los motivos de la mala respuesta al tratamiento. Los errores y las inconstancias en el suministro de la medicación son también una fuente normal de problemas. El almacenamiento y uso de la insulina debería seguir las recomendaciones del fabricante, ya que los cambios de temperatura, o el manejo brusco pueden reducir la viabilidad del producto. La insulina debería mantenerse refrigerada para evitar temperaturas extremas y los viales deberían ser agitados cuidadosamente, para evitar la desnaturalización del producto
La exploración, la medición de glucosa en sangre y una curva de glucosa son las primeras medidas a tener en cuenta para averiguar si la medicación es efectiva y los efectos de la misma los adecuados. A partir de los resultados obtenidos, se podrán hacer entonces los ajustes necesarios, en cuanto a la dosificación y las frecuencias de administración de la medicación.
El medicamento de elección para tratar esta patología hormonal felina es la insulina y en la actualidad, la que está dando los mejores resultados es la llamada Glargina(nombre comercial Lantus). Se trata de una nueva insulina sintética recombinante humana. Esta insulina fue diseñada para causar un aumento leve sostenido de la concentración sérica de insulina que controle la producción de glucosa hepática. Lo cierto es que este medicamento se había ensayado ya en gatos y los resultados publicados con anterioridad al año 2006, no indicaban mejores resultados con esta sobre otras insulinas utilizadas anteriormente, en especial las PZI( insulina protamina zinc). Si es cierto que había publicaciones que demostraban su eficacia en gatos que no se controlaban demasiado bien con otras insulinas. Este novedoso tratamiento tiene muchas ventajas con respecto a las insulinas que usábamos antes, como es que permite un mejor control de la glucemia, los riesgos de hipoglucemia se reducen de manera considerable, se producen mayores tasas de remisión diabética, y se controlan mejor los “gatos rebeldes”.
Como alternativa al tratamiento con insulina, existen los llamados hipoglucemiantes orales. Yo los he usado y desde luego pienso seguir haciéndolo. Se positivamente que en numerosas ocasiones no funcionan, pero no es menos cierto que otras sí. Para el propietario de un gato diabético es sumamente complicado hacerse a la idea de que tiene que inyectarle a diario y si la medicación por vía oral funciona le daremos una alegría. En mi experiencia personal y en mi clínica hay gatos que llevan hasta cuatro años con hipoglucemiantes orales y su calidad de vida es excelente. Se pueden utilizar en gatos obesos, gatos con cuadros leves de diabetes y no deben ser usados en gatos con cetoacidosis diabética, gatos débiles o delgados y gatos con otras patologías. Las más conocidas y usadas son las sulfonilureas. Lo que debe quedar claro, es que si en un mes el cuadro clínico no ha mejorado e incluso ha empeorado, la única alternativa válida será la insulina.
Una parte muy importante del tratamiento del gato diabético incluye la alimentación. Esta, debe ser baja en carbohidratos y rica en proteínas. Son dietas especialmente formuladas y las hay en forma de latas y de comida seca. Tienen la ventaja de reducir la elevación de glucosa postpandrial, mejoran el control clínico, reducen las necesidades de insulina y aumentan las tasas de remisión diabética. Todas estas dietas tienen un común denominador: la restricción de carbohidratros, ya sea reduciendo la ingesta o retardando la absorción con el empleo de fibras
La prioridad principal en los primeros días de tratamiento es asegurar que no se produzca hipoglucemia(algunos gatos son extremadamente sensibles a los efectos de la insulina). Sería conveniente medir los niveles de glucosa en sangre en el momento de la inyección, y hacer una curva de glucosa a las 12 horas. Lo ideal es realizar una curva de glucosa diaria durante los tres primeros días de tratamiento y luego una por semana las cuatro primeras semanas.
Una vez conseguida la estabilización inicial, se requiere un periodo largo de monitorización debido a que los requerimientos de insulina del gato pueden incrementarse o disminuir a lo largo del tiempo.
La condición clínica proporcionara una indicación adecuada del nivel de control de la glucosa; la desaparición de los signos clínicos y los cambios en el peso corporal e ingesta de agua pueden ser apreciados por el propietario. Cualquier deterioro, o no mejoría en cuanto a estos, deberán ser investigados.
El análisis de muestras de orina puede ser muy útil, siempre y cuando se nos informe de la hora de recogida con respecto a la hora en que se suministró la medicación.
Otras causas de fracaso en el tratamiento puede ser:
-Resistencia o antagonismo a la insulina. Se da en gatos con persistencia de hiperglucemia y glucosuria a pesar de recibir dosis muy altas. Se asocia a condiciones fisiológicas y patológicas. La concurrencia de enfermedades de tipo inflamatorio, infeccioso, hormonal o neoplásico puede contribuir a que el gato necesite cantidades de insulina más altas. El control de los gatos con estas complicaciones es sumamente difícil. Es importante por tanto realizar una buena inspección y una amplia analítica que permita identificar la existencia de alguna patología añadida a la diabetes. La pancreatitis crónica puede ser especialmente difícil de diagnosticar y de tratar. La enfermedad de Cushing es otra de las causas de presentación de resistencia a la insulina.
-Mala administración de la inyección(inyección intracutánea) o inyección en una zona de tejido adiposo, que da lugar a una absorción deficiente de la sustancia.
-Anticuerpos antiinsulínicos: las preparaciones de insulina se obtienen con proteínas de otras especies lo que podría dar lugar a que el organismo del gato generara anticuerpos contra este medicamento.
Si la reducción inicial de glucosa en sangre no se mantiene durante un periodo de 24 horas, esto puede deberse a:
-la efectividad de la insulina empleada es inadecuada. La metabolización de la insulina en los gatos presenta diferencias considerables, en la mayoría de los casos. Algunos, la metabolizan con mucha rapidez y los efectos de la misma pueden durar excepcionalmente más de lo previsto. En ocasiones, aunque raramente, la dosis puede ser demasiado alta, dando lugar al efecto Somogyi. Si la glucosa baja con demasiada rapidez, se producirán una serie de mecanismos fisiológicos para invertir la hipoglucemia, lo que causará un pico de hiperglucemia. Si esto se malinterpreta como una respuesta insuficiente a la dosis de insulina, el suministro de una dosis mayor contribuirá a agravar el problema.
Debemos considerar seriamente a la obesidad como un factor desencadenante de la diabetes en el gato, que proviene de la excesiva ingesta calórica, típicamente promovida por el consumo ad libitum de alimento felino seco. La obesidad provoca insulinorresistencia reversible, la cual se resuelve con el adelgazamiento. A veces, incluso, en casos leves de diabetes será suficiente reducir el peso del animal para hacer desaparecer el problema. Lo cierto es que corregir la obesidad en el gato es realmente difícil, porque es necesario restringir la ingesta calórica diaria sin el aumento correspondiente del gasto energético(actividad física).
Mi experiencia indica que cada día son más(aunque las cifras no son alarmantes) los gatos diabéticos, quizás como consecuencia de que cada día son más los gatos obesos. Por eso, mi recomendación es que no deis a vuestro gato más de lo que el fabricante de comidas indique para su peso, ni un gramo más ni un gramo menos. Vuestro gato os lo agradecerá eternamente, o casi.

José Enrique Zaldívar Laguia.
Clínica Veterinaria Colores.
Paseo de Santa María de la Cabeza 68ªArtículo publicado en la revista El Mundo del Gato

VISTO EN http://www.blogveterinario.com
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Concierto solidario para los animales, Bahia cochinos, tierra y la jara

Concierto benéfico a favor de PROA de la mano de estas bandas solidarias (Bahía cochinos, Tierra, La Jara).
Entrada 10€ entrada solidaria 15€

Si no podéis venir pero queréis colaborar con la fila 0 a través de nuestra web http://www.proaweb.org (paypal) o en la cuenta de la asociación
2100 1792 80 0200070783

Pero… ¿OS LO VAIS A PERDER?

miércoles, 22 de septiembre de 2010   20:00, GRUTA 77, madrid

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Bahía Cochinos
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Tierra
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La Jara
http://www.myspace.com/lajararock

Golpe de calor en perros (y gatos)

perro interior cocheLos perros y los gatos son mucho más sensibles al calor que los humanos, y un día caluroso puede ser muy peligroso para su vida. El llamado “Golpe de Calor” es una subida de temperatura interna del cuerpo del perro/gato, y puede ser mortal para ellos porque no tienen la misma capacidad humana para regular la temperatura de su cuerpo.

En un importante folio de la Fundación Altarriba se describen los cuidados a tener en los días de verano con los perros y gatos en casa o al salir con ellos de vacaciones. El Golpe de Calor es mortal si los días son muy calurosos y si no se extreman ciertos cuidados con nuestros perros o gatos: Sigue leyendo

Mi gato vomita.

No es inusual que los perros y gatos vomiten de vez en cuando. Pueden haber comido algo que les haya causado malestar estomacal, o simplemente pueden tener sistemas digestivos sensibles. Sin embargo, se hace agudo cuando el vómito no para y cuando no queda nada en el estómago para vomitar excepto bilis (fluido Amarillo). Es importante que lleve a su mascota al veterinario en estos casos.

Aunque el vómito puede tener una causa simple y directa, puede ser también un indicador de algo mucho más serio. También es problemático porque puede tener una amplia gama de causas, y determinar la correcta puede ser muy complicado.

Debemos distinguir lo que es la regurgitación y lo que es el vómito propiamente tal. La primera puede producirse porque el gato come demasiado rápido y lo que expulsa es comida sin digerir,ya que el alimento sólo llegó al esófago y no al estómago,también es común en gatos obesos que estos movimientos del estómago se hagan más lentos y le cueste más digerir la comida,si este hecho se repite par un par de días se debe llevar al veterinario para que le de una dieta y medicación adecuada.Es habitual también que se expulsen las bolas de pelo,se reconoce porque tienen forma de una “rata pequeña” y su contextura es sólo pelos, si tu gato expulsa pelos muy seguido, para ayudarle a botar los pelos aparte de un cepillado más frecuente se recomienda el uso de malta que venden en farmacias y veterinarias para este motivo.Tos y atragantamiento,a veces el gato se atraganta con algo,por ejemplo pelos y tose de tanto toser puede vomitar,pero esto no se considera como un vómito propiamente tal ya que se debe al esfuerzo que hizo al toser Sigue leyendo

El gato sano

Todo el mundo puede saber cuando su gato está sano, o está cerca de contraer una enfermedad, muy sencillo, un gato sano se conserva alerta, seguro, atento a todo lo que sucede a su alrededor. Pero además es  importante realizarle exámenes periódicos que pueden ser realizados por el mismo propietario.  Un rápido reconocimiento cuando lo asea o cuando está en nuestro regazo, batará para tener una idea de su estado.  Cuando se realiza esta revisión se debe tener en cuenta:

  • Parte trasera.  Alrededor del ano, limpia, sin signos de irritación o diarrea.
  • Piel y pelaje. Debe ser lustroso y limpio, ligero al tacto, sin rasguños, ni heridas, ni pulgas, ni calvicies.
  • Orejas. La parte externa puede estar un poco sucia, lo cual debe limpiarse. La parte interna debe tener un color rosa pálido y sin signos de secreciones o restos de cera oscura.
  • Ojos. Deben lucir claros y brillantes, sin secreciones. Si el tercer párpado resulta visible, significa que el animal no está bien.
  • Nariz. Debe ser suave y aterciopelada, no debe haber costras en su superficie, y los orificios nasales deben estar libres de secreciones. Si estornuda continuamente, vea al veterinario, pues puede tener un virus que afecte el sistema respiratorio. Sigue leyendo

Mi gato no come.

Los gatos son animales que no suelen quejarse cuando sufren dolores o padecen una enfermedad, por ese motivo debemos estar atentos a su salud.  Un gato sano

La apatia y/o la falta de apetito son sintomas claros de que que algo va mal.

Los hábitos alimenticios de los gatos modernos son similares a aquellos de sus ancestros cazadores. Cuando se les da a elegir, la mayoría de los gatos seleccionarán comidas en porciones pequeñas, casi del tamaño de un ratón en porción y nutrientes, y comerán cada dos o tres horas a través del día y noche. En un estudio que hizo el veterinario Roger Mugford, los gatos que tienen acceso libre a un alimento para gatos completo comieron un promedio de 13 veces espaciadas en 24 horas. Sigue leyendo

El Método Tellington TTouch

Cómo influir sobre el comportamiento, salud y rendimiento de tu perro

El Método Tellington TTouch ofrece un modo de influenciar de modo efectivo el comportamiento y temperamento de los perros, así como su voluntad de trabajo y capacidad de aprendizaje. A diferencia de otros muchos libros de adiestramiento, la atención está puesta más en mejorar y mantener la calidad de vida de los perros, utilizando métodos que ayudan a desarrollar la confianza en sí mismo del animal para afianzar los lazos con el dueño basados en el respeto y amistad en lugar de la dominancia y sumisión.

Adiestrar sin fuerza

El Método Tellington TTouch es utilizado en la actualidad por propietarios de perros, adiestradores, criadores, veterinarios y por personal de albergues de todo el mundo. Además ofrece un modo positivo, sin utilizar la fuerza, de enfocar el adiestramiento. Es mucho más que un simple método de adiestramiento: utilizando una combinación de TTouch específicos (veintidós se describen en detalle en el libro), ejercicios de guía y ejercicios con obstáculos se mejoran la actuación y salud del perro, se resuelven los problemas más habituales que puede presentar y se influye positivamente sobre sus problemas físicos. Puede ayudar a un perro en la recuperación de enfermedades grave o lesiones mejorar la calidad de vida del animal en la vida diaria. Sigue leyendo